• Vamonos de Vagos

Vámonos de Tragos…

Por Martín Carmona




Si usted gusta el último jueves de noviembre de celebrar el Día de Acción de Gracias, le recomiendo antes, durante y después de la cena prepare un “higball” clásico cóctel donde la sencillo no le quita lo sabroso y sofisticado, pero sírvalo con Glenfiddich 12 años, soda y un toque de limón.


Esta fecha especial para los norteamericanos comenzó a festejarse de manera oficial en 1863 como una forma para dar gracias por la primera cosecha abundante de los colonos ingleses que se instalaron en América del norte. El primer “thanksgiving” se celebró en diciembre de 1619 en Virginia por iniciativa del presidente Abraham Lincoln. Hoy en día cada vez es más común que la celebremos en nuestro país.


Así que ya lo sabe si la cena es en casa o lo invitan a celebrar el Día de Acción de Gracias, lleve una botella del whisky escocés single malt más vendido y premiado del mundo, descubrirá las notas de pera y manzana que se disfrutan con frescura al olerlo y que se complementan con ligeros tonos de vainilla y caramelo en el paladar, además de percibir las notas de madera, malta y hierbas; todo ello en un whisky dorado intenso.

Los pasos para un Highball perfecto:

Se necesita un vaso de cristal grande y alto, cubos de hielos, Glenfiddich 12 años, soda y una rodaja de limón.


La preparación inicia con el vaso frío con los cubos de hielos dentro y escurrido.

Se recomienda 1/3 la proporción de whisky Glenfiddich 12 años. Posteriormente se vacía la soda hasta cubrir las 2/3 restantes del vaso.


Se mezcla perfectamente y se coloca una rodaja de limón para aromatizar la boca del vaso y adornar el cocktail.

¡SALUD¡