• Vamonos de Vagos

Bronislaw Zajbert, un testimonio del escalofriante mundo del Holocausto


“Si un soldado te agarra en la calle y quiere matarte, no tienes derecho a reclamar o protestar”

Siendo tan sólo un niño, Bronislaw Zajbert no tenía un juguete para entretenerse y debía trabajar para sobrevivir. Cada mañana, sus padres le hacían un recordatorio: “Si un soldado te agarra en la calle y quiere matarte, no tienes derecho a reclamar o protestar”. Su vida cambió drásticamente desde los primeros días de septiembre de 1939, cuando el ejército Nazi invadió la ciudad de Lodz para convertirla en un centro industrial. El gueto, donde se estima que más de 200 mil judíos habrían sido encerrados, se constituyó en una de las zonas más pobres de Lodz, con casas muy pequeñas y pocas opciones para encontrar comida. Mi nombre es Broni es un testimonio en carne viva de uno de los sobrevivientes a esa miseria, y su recorrido junto a su familia por distintas partes del mundo hasta asentarse en México.


Bronislaw Zajbert llegó a México en 1960, donde rehízo su vida. Se casó y tuvo un hijo y una hija, tiene seis nietos y un bisnieto. Desde hace más de una década atiende una pastelería para diabéticos.